¿Qué significa si te regalan Sal?

Llega la fecha de los amigos invisibles y la dificultad de elegir un regalo es cada vez mayor.

Dentro de un limite de valor aceptable que se define para el regalo, es difícil elegir algo que la persona que nos tocó no tenga y que además le guste.

Aquí entra ¡LA SAL!

¡Es cierto!

Si buscas un regalo económico pero lleno de significado, la sal puede ser la respuesta que estás buscando. Eso sí, no vayas a comprar 1 kg al super más cercano, que se vería muy cutre.

Puedes buscar algo más especial como un molinillo de sal del Himalaya reutilizable (los que pongo en la foto compré en Naturavega para regalar en casa estas navidades), al que añadirás una tarjeta con tus mejores deseos salados.

Molinillo reutilizable de Sal del Himalaye

Y aunque pienses que la sal trae mala suerte, te contaré que a lo largo de la Historia su significado es todo lo contrario.

¿Qué es la sal?

La sal, o cloruro de sodio, es un compuesto iónico formado por iones de cloro y de sodio. Este mineral aporta el sabor salado a los alimentos aunque también se utiliza como potenciador de sabor y como conservante. Es la única roca comestible para el ser humano y el condimento más antiguo que se conoce.

Su utilización va más allá de la alimentaria, siendo utilizado en carreteras para prevenir que la nieve cuaje o se formen placas de hielo, como quitamanchas o para limpiar cubertería, vajilla y ollas.

El sodio es el sexto elemento más abundante en la tierra y un elemento de vital importancia en muchas reacciones bioquímicas.

Aunque su consumo en exceso puede acarrear problemas, erradicar totalmente su consumo tampoco sería beneficioso para la salud. Como en todo, el secreto está en el equilibrio.

Historia de la Sal

La sal tiene una importancia muy marcada a nivel histórico.

Los primeros asentamientos humanos tenían cercanía con depósitos de sal ya que permitía conservar los alimentos.

Durante el Imperio Romano, se crearon rutas específicas de transporte de sal (la Vía Salaria y la Route du Sel).

Su importancia era tal que fue motivo de guerras entre mercaderes que buscaban controlar los depósitos salinos y los mercados de la sal. Incluso se llegó a utilizar la sal como moneda de cambio, derivando de ese hecho la palabra “salario” (el latín, salarium).

En el siglo XIX, Francia cobraba la gabelle, un impuesto aplicado al consumo y comercialización de sal, abolido durante la Revolución francesa por ser un impuesto muy impopular.

La sal y sus significados en el mundo

En muchas culturas se utiliza la sal en rituales de purificación y de protección contra el mal.

En Japón, por ejemplo, antes de dar inicio a una actuación, se rocía el escenario con sal para evitar las malas acciones de los espíritus. Igualmente, y por la misma razón, lo hacen los deportistas de sumo antes de iniciar la lucha.

Pero el simbolismo de la sal se puede encontrar en prácticamente todas las culturas.

En el Imperio romano la sal se relacionaba con la fertilidad y quizás de ahí venga la tradición de poner sal en los bolsillos de los novios para evitar la disfunción eréctil (tradición en algunas zonas de los Pirineos) o de rociar los zapatos de las novias para activar la función reproductora (tradición en algunas zonas de Alemania).

En Rusia, se ofrecía pan y sal como un gesto de hospitalidad.

Si miramos todas estas tradiciones llenas de simbolismo, en todas ellas se puede ver como la sal se relaciona con la protección y la prosperidad. De hecho, incluso cuando se habla de que trae mala suerte, no es la sal en sí, sino verterla y desperdiciarla.

Personalmente, tengo mi propia idea de lo que significa regalar sal: igual que en el Mar Muerto no te hundes por el nivel de salinidad, le estás deseando a esa persona tan especial que se mantenga a flote ya sea a nivel financiero como emocional.

En la actualidad, cada vez son más personas las que sufren a diario estrés, ansiedad y depresión. Hablo de lo que veo a diario como naturópata especialista en desequilibrios de sistema nervioso pero también teniendo en cuenta que los ansiolíticos están entre los 10 medicamentos más vendidos en España.

Me parece totalmente adecuado regalar sal en una sociedad a la que cuesta mantenerse a flote, que vive atrapada en sus fantasmas. Una sociedad donde prevalecen desequilibrios de sistema nervioso que se silencian con fármacos y no con contacto humano, donde cada vez hay más parejas que necesitan ayuda médica para alcanzar un embarazo deseado.

Dicho esto, si papa Noel o los reyes Magos te traen Sal, puedes sentirte inmensamente feliz por la importancia que tienes para alguien que te desea todo lo mejor.

 

Puedes consultar los 10 medicamentos más vendidos en: http://isanidad.com/wp-content/uploads/2018/04/Observatorio-del-Medicamento_Febrero.pdf).