El Blog Natural

12 Recomendaciones Navideñas

Se acerca Navidad y seguramente hoy terminen las cenas de empresa.

Para muchos, estas fechas son motivo de preocupación. Después de un año luchando por un objetivo de peso o de salud, llegan las mesas repletas de dulces y licores.

Pero la esencia de la Navidad no es el sufrimiento. Ni los turrones.

La Navidad es la magia que se puede ver en los ojos de los más pequeños, la inocencia y la felicidad acumulada.

Recuerdo con nostalgia mis fiestas navideñas familiares. Recuerdo la familia en casa de mi abuela, el árbol de navidad con las bolas y los chocolates (que comía los de atrás pensando que nadie se daba cuenta). Los adultos jugaban a las cartas y yo deseaba ser adulta ara unirme a ellos. Luego los regalos (que en Portugal se reparten el 24 de Diciembre a media noche, o el 25 por la mañana si consiguen que los niños se acuesten).

Con el tiempo, pasé a formar parte del grupo de los adultos. Los que echan de menos a esos que faltan y que muchos años no tienen ni paciencia para todo lo que hay que preparar. Durante algunos años no disfruté de la magia de la Navidad porque mi niña interior no quería aparecer.

Por suerte fui madre y decidí que mi hija disfrutaría de las Navidades tal como había disfrutado yo.

Mis ojos se volvieron a llenar de ilusión y alegría al ver como ella lo vivía tan intensamente. No me han faltado las fuerzas para idear un sinfín de momentos únicos. Momentos que mi hija seguramente no olvidará y aunque su niña interior se esconda en algún momento, sé que volverá a vivir la magia de la Navidad.

Pero antes de empezar con mis propias fiestas, me gustaría dejar 12 recomendaciones para unas navidades más sanas y equilibradas:

1. La navidad no dura todo el mes de diciembre, ni las fiestas se prolongan por todo enero.

Es verdad que entre Diciembre y Enero se juntan muchas celebraciones (comidas de empresa y familiares, noche de navidad, noche buena, noche vieja, año nuevo y reyes).

Si tienes más suerte aún, te cae algún cumpleaños por medio.

A mi me cae el cumple de mi hija justo entre navidades y reyes, así que tengo la sensación que las celebraciones no terminan nunca.

Pero eso no justifica que no cuides tu alimentación durante dos meses. Una dieta variada y equilibrada deber ser mantenida en el tiempo y aprovechar las celebraciones especiales para un pequeño capricho (que este mes tienes varios).

2. Las celebraciones no son de 24 horas.

Siguiendo con el consejo anterior, que tengas una cena familiar o de empresa no significa que ya puedas empezar a comer mal al medio día. Al revés, piensa que puedes comer bien para compensar el “pecado” que vas a cometer por la noche.

Esto se puede aplicar a cada celebración ya que ninguna dura el día entero. Incluso entre la cena del 24 y la comida del 25 puedes hacer un desayuno saludable y nutritivo.

3. Que puedas comer de todo, no significa que debas hacerlo.

Tendrás comida poco saludable delante la mayoría del tiempo y sabes que no comerás como el resto del año.

Hay que disfrutar la vida y no se puede vivir 365 días del año con una dieta estricta. Aprovecha las celebraciones para dar un gustito a tu paladar pero no conviertas cada día en un conjunto de malas decisiones.

¿Qué quiero decir?

Que, por supuesto, podrás comer un trozo de tarta (o de lo que quieras) pero no necesitas comer la tarta entera.
En mis sesiones de asesoramiento dietético, las celebraciones son las únicas que pongo como día libre aunque siempre dejo claro que, aunque no imponga reglas, somos adultos y sabemos que no tenerlas del todo significa alejarnos de nuestro objetivo (no solo de peso sino también de salud).

Así que disfruta de la comida pero no exageres. Puedes comer pero no estás obligado a hacerlo mal.

4. Come cantidades razonables.

Tienes muchísimos platos deliciosos delante y te apetece probarlos todos. No hay problema si cuidas el orden y la cantidad.

Mi consejo es que empieces por algo que te llene y sea saludable y que luego pruebes un poco de lo demás, incluidos postres, pero en menores proporciones.

En mi casa no somos mucho de mantener tradiciones a la fuerza. Hacemos la cena de navidad en familia como manda la tradición, pero el menú puede variar perfectamente. Este año haremos bacalao con verduras, gambas a la plancha, entradas saludables y dos tipos de ensaladas. Luego tendremos algunos postres caseros (cheesecake y tarta de almendras), unos pocos bombones y turrón.

5. Come despacio, disfruta mucho.

El consejo de comer despacio y masticar bien los alimentos lo conoces de sobra, ¿verdad?

Pues estas fechas es un buen momento de ponerlo en práctica.

Recuerda que son fechas para disfrutar en familia o con amigos, no para comer todo lo que te ponen delante.

Come despacio, mastica bien, saborea cada alimento… conoce mejor los que tienes al lado (no vaya a ser que te toque salir de la mesa como en un anuncio publicitario de este año). Habla mucho entre cada bocado. Cuenta chistes e historias, comparte recuerdos y sueños. Come entre risas, tendrás toda la noche por delante.

6. No compres todos los dulces navideños.

Ya sé que es tradición y que te gusta. De hecho, seguramente te encantaría una cena internacional, con comida y postres de todo el mundo (más comida, más postres). Pero si lo piensas fríamente, no es necesario y nunca se comen todos. Todos los años sobra comida para más de una semana y terminas desayunando postres a diario hasta reyes.

Piensa en tu dieta y en tu economía y compra lo que realmente os gusta más en casa.

7. La compra navideña no se hace con tiempo.

Y con esto no me refiero a las gambas que puedes comprar meses antes y tener congeladas. El problema son los dulces.

Compras turrón para tener en casa cuando llegue el día (que este año en octubre ya se encontraba a la venta) y ¿de verdad no te lo comes?

Si eres de los que no toca la comida antes de la fecha, ¡genial! Pero me temo que si me sigues leyendo es porque también te pasa tener que ir corriendo a comprar más turrón (o lo que sea que te guste) porque el que compraste con tiempo ya se terminó un par de veces.

Así que no compres hasta el mismo día o, si ese día no podrás, compra el día antes y ni lo mires. ¡Es para comer en familia!

8. El alcohol es un capricho que te permites en estas fechas.

No necesitas el alcohol para pasártelo bien. Sin embargo, puede que te apetezca tomarte alguna copa y no debes ser sacrificado por ello.

Eso sí, con moderación.

Puedes tener tu copa y al lado un vaso con agua.

¿Sabías que si por cada vaso de alcohol te tomas 2 vasos de agua no sentirás grandes molestias al día siguiente? Esto se debe a que estás permitiendo a tu organismo metabolizarlo y eliminarlo más fácilmente.

Y en caso de resaca, unos probióticos y un desayuno de plátano y manzanilla te permitirán recuperar un poco.

9. El estrés engorda.

El estrés se puede relaciona con una hormona, el cortisol, que actúa a varios niveles. Te prepara para correr del León (si estás tranquilamente paseando por el campo, tu momento relax, y te aparece un león delante, el estado zen no te ayudará y no podrás invitarlo a unas copas sin que seas parte del menú). Este estado, cuando mantenido en el tiempo, hace que reserves toda la energía posible, lo que el cuerpo hace en forma de grasa.

Además te perjudica digestiones y sueño lo que se volverá, una vez más, en tu contra a la hora de perder peso.

Así, cuando cometas esos pequeños pecados en las celebraciones, disfrútalos sin ansiedad porque son momentos puntuales.

Sentirte mal no hará que el tiempo vuelva al pasado pero sí te complica el futuro.

10. Muévete.

Estamos en fechas que se centran en una mesa llena de comida, pero no necesariamente tienes que estar sentado todo el tiempo.

Si lo piensas bien, en estas celebraciones las comidas se alargan en el tiempo pero hay horas disponibles para disfrutar con los demás.

Antes de la cena de navidad, puedes sugerir una caminada familiar (playa, montaña, luces navideñas del centro de la ciudad… depende de lo que tengas al lado).

El día de navidad, después de comer, puedes optar por otro paseo en vez del silencio delante de la caja tonta (me refiero a la tele).

Y en reyes, ¿por qué no “bajar” el roscón disfrutando con los niños de sus nuevos regalos? Y no me digas que no es posible porque no le has regalado una bici o patines. Hasta con una consola de juegos o un juego de mesa se puede uno mover y dar saltos.

Nosotros salimos a pasear si el tiempo atmosférico lo permite. Viviendo en Madrid, el frío es inevitable pero un buen abrigo y a la calle. Ya si llueve no apetece tanto. Para esos días lluviosos tenemos varios juegos (alguno de la Wii) que nos mantienen activos. Este año hemos pensado en hacer concurso de Pictionary. Seguramente lo pasaremos genial.

11. Organiza las comidas del mes.

Si te toca preparar las celebraciones en tu casa, sabes que son días de autentica locura en los que no tienes tiempo de hacer nada más que cocinar (a menos que lo compres todo hecho).

Seguro que el día que ya no tienes la casa llena, solo piensas en hacer algo rápido o llamar a que te lo traigan a casa.

Con planificación puedes solucionar estos momentos (que ya sabes que existirán).

Por un lado, puedes contar con algunas sobras que podrás comer en los días siguientes o congelar para más adelante. Ten en cuenta lo que harás para saber qué hacer con la comida en cuanto se quite la mesa y no tenerla rodando por casa y terminando en la bolsa de basura unos días después.

Para los demás días, piensa con tiempo en lo que podrás preparar y ten la despensa preparada.

Piensa en lo que puedes hacer con las sobras (siempre sobra) y lo que puedes hacer desde cero.
Ten en cuenta que después de una comida familiar llena de excesos, no te va a apetecer algo muy fuerte. Podrías tener un caldito preparado (incluso congelado) para sacar por la noche.

Te puedo contar que nosotros siempre tenemos lechuga y espinacas para hacer una ensalada (a la que añadiremos otras cosas como sobras, atún o queso). Si de nuestro menú sobra bastante bacalao, por ejemplo, nos lo comeremos otro día. Pero si no sobra suficiente, lo añadiré a una ensalada y ahí tienes una comida (si no sobra bacalao le podré echar una lata de atún).

12. Recuerda la verdadera magia de la Navidad

La navidad no es solo regalos y comidas, De hecho, la verdadera navidad es compartir momentos con las personas que queremos, es reencontrarnos con los que están lejos sin que sea por una causa triste.

Entonces, ¿de verdad necesitas tantas calorías en la mesa?

Estoy segura que si lo pensamos desde el corazón, nos sobran hasta las gambas.

Llena tu mesa de verduras, hortalizas y fruta (venga, añade algún marisco, tartas y turrones) pero, principalmente, acerca más sillas y más risas.

Permite que las próximas generaciones conozcan la magia de la Navidad.

Hace poco he leído una reflexión que me tocó el alma y quiero terminar estas recomendaciones con ella (aunque de memoria, que no sé siquiera donde lo leí):

Aunque no te guste la Navidad por todas las personas que ya faltan, recuerda que fueron justo esas personas las que te enseñaron a celebrarla.

¡Felices Fiestas!
Nos vemos en Enero

¿Qué significa si te regalan Sal?

Llega la fecha de los amigos invisibles y la dificultad de elegir un regalo es cada vez mayor.

Dentro de un limite de valor aceptable que se define para el regalo, es difícil elegir algo que la persona que nos tocó no tenga y que además le guste.

Aquí entra ¡LA SAL!

¡Es cierto!

Si buscas un regalo económico pero lleno de significado, la sal puede ser la respuesta que estás buscando. Eso sí, no vayas a comprar 1 kg al super más cercano, que se vería muy cutre.

Puedes buscar algo más especial como un molinillo de sal del Himalaya reutilizable (los que pongo en la foto compré en Naturavega para regalar en casa estas navidades), al que añadirás una tarjeta con tus mejores deseos salados.

Molinillo reutilizable de Sal del Himalaye

Y aunque pienses que la sal trae mala suerte, te contaré que a lo largo de la Historia su significado es todo lo contrario.

¿Qué es la sal?

La sal, o cloruro de sodio, es un compuesto iónico formado por iones de cloro y de sodio. Este mineral aporta el sabor salado a los alimentos aunque también se utiliza como potenciador de sabor y como conservante. Es la única roca comestible para el ser humano y el condimento más antiguo que se conoce.

Su utilización va más allá de la alimentaria, siendo utilizado en carreteras para prevenir que la nieve cuaje o se formen placas de hielo, como quitamanchas o para limpiar cubertería, vajilla y ollas.

El sodio es el sexto elemento más abundante en la tierra y un elemento de vital importancia en muchas reacciones bioquímicas.

Aunque su consumo en exceso puede acarrear problemas, erradicar totalmente su consumo tampoco sería beneficioso para la salud. Como en todo, el secreto está en el equilibrio.

Historia de la Sal

La sal tiene una importancia muy marcada a nivel histórico.

Los primeros asentamientos humanos tenían cercanía con depósitos de sal ya que permitía conservar los alimentos.

Durante el Imperio Romano, se crearon rutas específicas de transporte de sal (la Vía Salaria y la Route du Sel).

Su importancia era tal que fue motivo de guerras entre mercaderes que buscaban controlar los depósitos salinos y los mercados de la sal. Incluso se llegó a utilizar la sal como moneda de cambio, derivando de ese hecho la palabra “salario” (el latín, salarium).

En el siglo XIX, Francia cobraba la gabelle, un impuesto aplicado al consumo y comercialización de sal, abolido durante la Revolución francesa por ser un impuesto muy impopular.

La sal y sus significados en el mundo

En muchas culturas se utiliza la sal en rituales de purificación y de protección contra el mal.

En Japón, por ejemplo, antes de dar inicio a una actuación, se rocía el escenario con sal para evitar las malas acciones de los espíritus. Igualmente, y por la misma razón, lo hacen los deportistas de sumo antes de iniciar la lucha.

Pero el simbolismo de la sal se puede encontrar en prácticamente todas las culturas.

En el Imperio romano la sal se relacionaba con la fertilidad y quizás de ahí venga la tradición de poner sal en los bolsillos de los novios para evitar la disfunción eréctil (tradición en algunas zonas de los Pirineos) o de rociar los zapatos de las novias para activar la función reproductora (tradición en algunas zonas de Alemania).

En Rusia, se ofrecía pan y sal como un gesto de hospitalidad.

Si miramos todas estas tradiciones llenas de simbolismo, en todas ellas se puede ver como la sal se relaciona con la protección y la prosperidad. De hecho, incluso cuando se habla de que trae mala suerte, no es la sal en sí, sino verterla y desperdiciarla.

Personalmente, tengo mi propia idea de lo que significa regalar sal: igual que en el Mar Muerto no te hundes por el nivel de salinidad, le estás deseando a esa persona tan especial que se mantenga a flote ya sea a nivel financiero como emocional.

En la actualidad, cada vez son más personas las que sufren a diario estrés, ansiedad y depresión. Hablo de lo que veo a diario como naturópata especialista en desequilibrios de sistema nervioso pero también teniendo en cuenta que los ansiolíticos están entre los 10 medicamentos más vendidos en España.

Me parece totalmente adecuado regalar sal en una sociedad a la que cuesta mantenerse a flote, que vive atrapada en sus fantasmas. Una sociedad donde prevalecen desequilibrios de sistema nervioso que se silencian con fármacos y no con contacto humano, donde cada vez hay más parejas que necesitan ayuda médica para alcanzar un embarazo deseado.

Dicho esto, si papa Noel o los reyes Magos te traen Sal, puedes sentirte inmensamente feliz por la importancia que tienes para alguien que te desea todo lo mejor.

 

Puedes consultar los 10 medicamentos más vendidos en: http://isanidad.com/wp-content/uploads/2018/04/Observatorio-del-Medicamento_Febrero.pdf).

La Dieta del Ciclo Menstrual

Dietas hay muchas y por ello es importante elegir la que mejor se adapta a nosotras.

Esta no es una dieta milagro de esas que se hacen cuando se acerca el verano, sino una dieta basada en los cambios que toda mujer en edad fértil sufre de forma mensual.

La mayoría de las mujeres puede percibir en qué fase de su ciclo se encuentra escuchando a su cuerpo. Y es que los cambios hormonales no sólo influyen en que te baje la regla de forma cíclica (lo de 28 días es una media) sino también en lo que te apetece comer y el gasto energético de tu cuerpo (cambios en el metabolismo).

¿Sabías que tu cuerpo pide vitaminas y minerales específicos según la fase del ciclo en la que te encuentras?

Además, una dieta adaptada a tu ciclo puede ayudarte a superar síntomas molestos ya que hay alimentos inflamatorios que empeoran situaciones de dolor menstrual y alimentos que te ayudarán a combatir la inflamación y la retención de líquidos, haciendo que te sientas mejor.

Un estudio danés, realizado con 60 mujeres premenopáusicas y con exceso de peso durante 6 meses, concluye que “un programa de dieta y ejercicio diferenciado que se adapte para contrarrestar los antojos de alimentos y los cambios metabólicos a lo largo del ciclo menstrual puede aumentar la pérdida de peso por encima de la lograda con un programa de dieta y ejercicio tradicional”.

Las mujeres se dividieron en dos grupos, uno con dieta de restricción calórica simple (grupo de control) y otro grupo en que además de la restricción calórica, se adaptó la alimentación al ciclo menstrual. Aunque las mujeres de ambos grupos perdieron peso, fue mucho más significativo en el grupo que realizó la dieta del ciclo menstrual.

Pero, ¿qué es el ciclo menstrual?

Es un ciclo mensual, de entre 25 a 35 días, en el que la mujer sufre una serie de cambios en su sistema reproductor mientras se encuentre en edad fértil (desde la menarquia a la menopausia). Generalmente se habla de un ciclo de 28 días, equivalente al ciclo lunar, aunque solo es cierto en un 15% de las mujeres.

El ciclo menstrual de la mujer

Este ciclo está compuesto por 3 fases, iniciándose con una hemorragia (la menstruación):

  • Fase folicular

Caracterizada por niveles de estrógenos y de progesterona reducidos, la fase folicular coincide con el primer día del ciclo menstrual, esto es, el primer día de hemorragia.

En esta fase encontramos niveles altos de estrógenos, un ligero aumento de LH y FLH y niveles reducidos de progesterona.

Suele ser una fase de felicidad, renovación y optimismo (algunas mujeres no compartirán esta visión pero si nuestro organismo está equilibrado no debería ser un momento de dolor).

A medida que pasan los días, también aumenta la apetencia sexual (es un truco de la naturaleza para que haya fecundación).

Emocionalmente, nuestro cerebro está más receptivo a cualquier estímulo de recompensa. Es un buen momento para trabajar nuestros objetivos propuestos, por ejemplo, empezar una rutina de alimentación sana y ejercicio.

Con los niveles altos de estradiol (la hormona esteroide femenina), rebosamos fuerza y energía.

  • Fase ovulatoria

En esta fase se la liberación del óvulo y se caracteriza por niveles de estrógenos elevados mientras que la progesterona sigue con niveles bajos.

Corresponde al momento en el que el organismo libera el óvulo, lo que suele suceder en la mitad del ciclo (como ya hemos visto, los ciclos pueden variar de mujer para mujer e incluso a lo largo de la vida fértil de cada mujer).

En esta fase hay un pico en los niveles de LH y FSH. Los estrógenos siguen aumentando y los niveles de progesterona también empiezan a elevarse.

Estos cambios hormonales se traducirán en más energía y capacidad de decisión. Igualmente podremos notar que aumenta nuestro rendimiento intelectual, tanto en el proceso de aprendizaje como de memoria.

En esta fase conseguiremos alcanzar una mayor producción de serotonina, principalmente si nuestro intestino está cuidado. La serotonina es responsable de nuestro estado anímico y de regular nuestro apetito a través de la sensación de saciedad.

  • Fase lútea

Concentraciones de estrógenos y, principalmente, de progesterona elevados.

Esta fase es la que sigue la ovulación y termina con el sangrado (momento en el que empieza la fase folicular una vez más).

En la fase Lútea, los niveles de LH y FSH descienden. Los estrógenos se mantienen elevados pero la hormona “estrella” es la progesterona que prepara el útero para un posible embarazo, acumulando líquidos y nutrientes.

Es una etapa en la que nuestra energía se ve mermada, tenemos un poco más de sueño.

Al final de la fase lútea podemos encontrar una subfase, la premenstrual.

Si no se ha producido el milagro de la vida, los estrógenos y la progesterona sufrirán una bajada significativa.

Este proceso afecta al del sistema nervioso y pueden aparecer los sentimientos de tristeza, ansiedad e irritabilidad. También es normal una disminución de la libido y estados de sueños alterados.

En esta subfase, aproximadamente el 75% de las mujeres sufre el llamado síndrome premenstrual. Muchas mujeres, además de los síntomas físicos, sienten también dificultades para concentrarse y retener información además de cambios repentinos del humor o autoestima debilitada.

Hay mucho que se puede decir de cada fase pero mi intención es hablarte de la alimentación en cada momento del ciclo para que podamos adaptar nuestra dieta y rutinas de ejercicios a esos cambios hormonales. Puedes ver información más detallada de todo el ciclo en “Los secretos de tu ciclo menstrual”.

Tu ciclo, tus hormonas

En el ciclo menstrual hay 4 hormonas clave: LH, FSH, progesterona y estrógenos (la familia de la testosterona).

Estas 4 hormonas van cambiando su concentración en sangre durante las 3 fases del ciclo para provocar los cambios y posibilitar un posible embarazo.

Nos centraremos en dos de ellas: La progesterona y los estrógenos.

  • Progesterona – Además de los efectos sobre el útero, la progesterona afecta la parte glandular de la mama, aumentando el tamaño de los senos en los días previos a la menstruación. Además, está detrás de la retención hídrica que sentimos en la segunda etapa del ciclo. Su acción sobre el cerebro influye en la temperatura corporal y estimula la frecuencia cardiaca y respiratoria por lo que aumenta el metabolismo basal. Algunos experimentos han mostrado también que la progesterona podría tener un cierto efecto “depresivo” sobre la parte afectiva de la mujer, el cual puede ser más evidente también durante esa segunda fase del ciclo, o sea, en el periodo previo a la menstruación.
  • Estrógenos (estradiol es el principal) – Son responsables por la silueta femenina, determinando la distribución de la grasa en el cuerpo. Tienen una acción importante a nivel sexual, pero también en el metabolismo del hueso y de las grasas, motivo por el cuál, con la menopausia, aumenta el riesgo de osteoporosis y problemas cardíacos en mujeres (nuestros estrógenos nos protegen). Para terminar, dos funciones muy importantes que afectan directamente nuestra alimentación, es que aumentan la sensibilidad a la insulina y a la leptina.

Repasada la parte teórica, vamos a lo que nos interesa: Cómo comer de acuerdo con nuestro ciclo.

Hay que tener en cuenta posibles necesidades especiales y adecuar siempre a cada caso. Hay mujeres, que por volumen de sangrado o duración, presentan anemia y este hecho debe ser tenido en cuenta a la hora de preparar los menús que deben ser ricos en hierro y vitaminas (B9, B12 y C)

Igualmente, hay mujeres que sufren bastante por la retención de líquidos (acción de la progesterona) y que deben adaptar sus menús evitando el sodio (presente en la sal de cocina).

La dieta del ciclo menstrual

Durante la menstruación y los días previos a ella, el metabolismo de las mujeres se incremente un 10% posibilitando una pérdida de peso más eficiente que en el resto del mes. Sin embargo, para muchas de nosotras es el peor momento del mes y cuando, si no tenemos cuidado, más engordamos.

Esto se debe a que hay un descenso de los niveles de estrógeno y progesterona, llevando a una mayor ansiedad y preferencia por alimentos ricos en hidratos de carbono (ya sea la pasta o la bollería).

La rutina en las diferentes fases del ciclo

Voy a utilizar un ciclo de 28 días (ciclo lunar) aunque debes tener en cuenta que La duración del ciclo no es igual para todas las mujeres y esta dieta debe ser adaptada a tu caso específico, ordenando las etapas según la duración de tu propio ciclo.

  • Fase Folicular

Un estudio publicado en American Journal of Clinical Nutrition concluyó que el metabolismo es más lento durante la menstruación, llegando a su punto más bajo justo antes de la ovulación.

Porcentaje de macronutrientes durante la menstruación

Los primeros días de la fase folicular coinciden con la regla y poseen características propias a nivel de alimentación. Por este motivo, la fase folicular la dividiré en dos etapas: con hemorragia y sin hemorragia.

Este periodo corresponde a una fase de transición y de desintoxicación.

Empieza a disminuir la temperatura corporal y el metabolismo, hay menor retención de líquidos (aunque hay muchos todavía retenidos); empieza a aumentar la sensibilidad a la insulina y a la leptina (responsable por la sensación de saciedad).

El aumento de sensibilidad a la insulina proporcionada por los estrógenos nos permite incrementar el aporte de carbohidratos (cereales integrales y tubérculos, por ejemplo) que serán utilizados por los músculos durante la realización de los ejercicios recomendados.

Porcentaje de macronutrientes en Fase Folicular

El plato ideal durante la fase folicular con sangrado tendría, aproximadamente, un 55% de carbohidratos, un 20% de grasas y 25% de proteínas. Al terminar la regla, se podría aumentar ligeramente los carbohidratos, disminuyendo la cantidad de grasas.

El entrenamiento debe ser de intensidad moderada a alta, tanto de fuerza como resistencia. La intensidad debe ir aumentando según se acerque la fase ovulatoria pero siempre sin pasar el umbral de tolerancia. Los carbohidratos que consumimos en esta etapa serán utilizados por el músculo como fuente de energía.

Podemos controlar el dolor (es habitual sentir cólicos y dolores de cabeza durante la regla) evitando alimentos inflamatorios (carne, lácteos y gluten, por ejemplo) y dando preferencia a los que modulan la inflamación (pescado, cúrcuma y jengibre, por ejemplo).

Igualmente podemos aprovechar el proceso de renovación interior para eliminar toxinas (una buena opción es a través de licuados de frutas y verduras).

  • Fase Ovulatoria

Los niveles de estrógenos alcanzarán un pico de concentraciones máximas, lo cual se traducirá en un aumento de la capacidad de ejercer fuerza.

Porcentaje de macronutrientes durante ovulación

La sensibilidad a la insulina empezará a disminuir (debemos bajar los carbohidratos) y el organismo empieza a acumular grasas en sus células especializadas, los adipocitos, por lo que no se recomienda una dieta con alto consumo de lípidos, aunque sean de calidad y saludables.

A nivel metabólico se atinge un punto máximo, lo que no ocurre con la sensibilidad a la leptina, por lo que la sensación de hambre aumenta.

Es el momento de disminuir ligeramente los carbohidratos y aumentar las proteínas, siendo posible aumentar las calorías diarias ingeridas gracias al mayor gasto energético de la etapa.
Todos los ejercicios que trabajen el útero son muy aconsejables, por ejemplo la salsa, la danza del vientre o el yoga.

  • Fase Lútea

Esta fase, tal como pasa con la fase folicular, la podemos dividir en 2 etapas clave. Por un lado tenemos los primeros días en los que se nota una fuerte subida de la progesterona. Por otro lado, tenemos la etapa premenstrual, unos días antes de iniciar un nuevo ciclo y que es fácilmente detectable por los cambios de humor y sensibilidad en un 75% de mujeres. Esto se debe a la disminución de la progesterona principalmente.

Porcentaje de macronutrientes en primeros días de fase lutea

Esta fase se caracteriza por un aumento del metabolismo pero, al mismo tiempo, por una mayor acumulación de nutrientes (el organismo empieza las reservas para un posible embarazo). La necesidad de “reservas por si” se mezcla con la ansiedad del síndrome premenstrual transformando la dieta en una bomba reloj.

 

Además de la retención de líquidos, los estrógenos estarán en su punto más bajo, principalmente en la etapa final de esta fase, disminuyendo la sensibilidad a la insulina y a la leptina y aumentando los antojos.

La capacidad de almacenar grasa sigue elevada aunque el metabolismo está más acelerado.

Por otro lado, la concentración de serotonina se encuentra por debajo de los niveles normales, llevando a estados de irritabilidad y ansiedad.

Será importante disminuir el consumo de carbohidratos aunque sea lo que más te apetece.

A nivel de ejercicio físico, debemos bajar la intensidad progresivamente, aumentando los ejercicios de fuerza.

 

Te sentirás más cansada e inflamada por lo que es importante consumir alimentos muy

Porcentaje de macronutrientes en fase premenstrual

nutritivos y diuréticos.

Aunque en cualquier momento podrás recurrir a los alimentos antiantojo, es probable que sea en este momento cuando más los necesitarás.

Disminuye el consumo de sal para compensar la subida de la progesterona.

 

Prefiere alimentos ricos en potasio para regular la retención hídrica: legumbres, germen de trigo, sésamo, nueces, etc.

Consume alimentos ricos en hierro para evitar la anemia con la llegada de la fase lútea: legumbres, cereales integrales, frutos secos, etc.

Es importante mezclar los ricos en hierro con alimentos ricos en vitamina C para aumentar su absorción: lentejas con pimientos rojos te aportarán buenas cantidades, pero hay muchos otros alimentos a los que puedes recurrir para que tu dieta sea variada.

Toma alimentos diuréticos, principalmente si sufres de retención hídrica: piñas, sandías pepinos.

Además, es el momento de preparar el cuerpo para empezar un nuevo ciclo, aportando los nutrientes necesarios para no sufrir desequilibrios nutricionales por la hemorragia que se acerca:

Vitamina B6: Esta vitamina tiene mucho interés para modular el sistema nervioso y evitar que la ansiedad e irritabilidad se apodere te tu cuerpo. Especialmente importante para las mujeres que sufren bastante el Síndrome Premenstrual. Puedes encontrar esta vitamina en pescados y frutos secos.

Magnesio: Al igual que la vitamina B6, este mineral es necesario para mejorar los síntomas del Síndrome Premenstrual, principalmente en casos de migrañas. Puedes encontrar el magnesio en alimentos como las semillas (pipas de girasol y calabaza), los frutos secos y las espinacas. Es mucho más eficaz si se toma junto con la B6 por lo que un plato de salmón con espinacas y nueces podría ser un plato fenomenal (ademmás, incluye omega 3 del que te hablo enseguida).

Omega 3: Tiene efecto anti-inflamatorio, por lo que puede ser un alivio en casos de inflamación o alta sensibilidad propios del Síndrome Premenstrual. Además, algunas investigaciones parecen indicar sus efectos beneficiosos para casos de ansiedad, depresión y migrañas asociados al ciclo hormonal.
A estos habría que añadir el hierro en conjunto con la vitamina C, principalmente en casos de hemorragias fuertes o prolongadas.

Llegado a este momento, tu ciclo volvería al día uno.

 

Bibliografia y referencias
? Al Bibi, KW (1995). The effects of aerobic exercise on premenstrual syndrome symptoms. Ph.D. thesis University of Connecticut.
? Anthony, L., & Eric, N. (2008). Essential processes of life: physical activity in non-athletes, athletes and patients. Functional Biochemistry in Health and Disease. Wiley-Blackwell.
? Buffenstein, R., Poppitt, S. D., McDevitt, R. M., & Prentice, A. M. (1995). Food intake and the menstrual cycle: a retrospective analysis, with implications for appetite research. Physiology & behavior, 58(6), 1067-1077.
? Clegg, D. J., Brown, L. M., Woods, S. C., & Benoit, S. C. (2006). Gonadal hormones determine sensitivity to central leptin and insulin. Diabetes, 55(4), 978-987.
? Cross, G. B., Marley, J., Miles, H., & Willson, K. (2001). Changes in nutrient intake during the menstrual cycle of overweight women with premenstrual syndrome. British Journal of Nutrition, 85(04), 475-482.
? Contreras. B. (2014). Ladies, Make Sure You Periodize (Pun intended). http://bretcontreras.com. Recuperado el 26 de diciembre de 2014 de https://bretcontreras.com/ladies-make-sure-periodize-pun-intended/.
? Keith N. Frayn (2010). Important Endocrine Organs and Hormones. Metabolic regulation: a human perspective, 3rd Ed. Wiley-Blackwell.

Los secretos de tu ciclo menstrual

Mientras preparaba una entrada sobre la dieta del ciclo menstrual (se trata de adecuar la alimentación a la etapa del ciclo en la que te encuentras, proporcionando los nutrientes necesarios y facilitando el adelgazamiento), me he dado cuenta que había puntos que necesitaba aclarar.

Al final, todas sabemos lo que es la regla y los cambios que sentimos pero no siempre somos conscientes de los verdaderos cambios que sufre nuestro organismo de forma cíclica y en qué interfieren esos cambios en nuestras vidas.

Cada hormona tiene un papel fundamental en el ciclo menstrual pero a su vez interfiere con otros aspectos que van más allá de una posible fecundación (por ejemplo, los estrógenos aumentan la sensibilidad a la insulina a la vez que preparan el endometrio y la mama para un posible embarazo).

Para poder entender el papel de las hormonas y su relación con los cambios que podemos hacer en la dieta, es necesario conocer en profundidad nuestro ciclo menstrual.

Qué es el ciclo menstrual?

El ciclo menstrual consiste en una serie de cambios, de frecuencia mensual siempre que no exista embarazo, que ocurren de forma natural en el sistema reproductor femenino durante la edad fértil de la mujer (desde la menarquia hasta la menopausia).

El ciclo menstrual de la mujer

 

Es un ciclo mensual, de entre 25 a 36 días. Generalmente se habla de 28 días, un ciclo lunar, aunque solo es cierto en un 15% de las mujeres.

Cuando no se da el embarazo, el endometrio (revestimento interno del útero) se descama, originando el sangrado que se conoce como menstruación y que tiene una duración de entre 3 a 7 días.

El ciclo menstrual se inicia con el primer día de sangrado y finaliza justo antes del inicio del siguiente sangrado.

Está regulado por hormonas producidas por la hipófisis (la hormona luteinizante y foliculoestimulante) que promueven la ovulación y estimulan la produción de otras hormonas (estrógenos y progesterona).

Estrógenos y progesterona, a su vez, preparan el cuerpo de la mujer para una posible fecundación, actuando principalmente en útero y mamas.

Puedes predecir tu propio ciclo mentrual utilizando la calculadora y siempre que tu ciclo sea regular.

Recuerda que no sirve como método para evitar un embarazo indeseable y mucho menos te protege de enfermedades sexualmente transmisibles.
Cuando el ciclo menstrual es irregular no se puede calcular con exactitud el período fértil.

Fases del ciclo menstrual

Modificaciones del endometrio a lo largo del ciclo

Fase Folicular

  • Su inicio coincide con el primer día del ciclo menstrual (Día 1);
  • Hay niveles altos de estrógeno y niveles de progesterona más reducidos;
  • Ligero aumento de LH y FLH.

Es la fase que se inicia antes de la liberación del óvulo. Se inicia con el primer día de menstruación (primer día del ciclo menstrual) y termina con la ovulación. Así, el ciclo menstrual marca el primer día de la fase folicular.

Aunque la reconozcamos por ser el primer día de hemorragia, el acontecimiento principal de esta fase es el desarrollo de los folículos en los ovarios (de ahí el nombre de la fase: Folicular).

La fase folicular es la fase que más puede variar en su duración (de 5 a 14 días), tendiendo a acortarse en la premenopausia.

Cuando se inicia la fase folicular, el revestimiento interno del útero (endometrio) contiene líquido y nutrientes destinados a un futuro embrión. Como el óvulo no ha sido fertilizado, los niveles de estrógenos y de progesterona son bajos y como consecuencia, se produce la descomposición y el desprendimiento de las capas superiores del revestimiento uterino, dando paso a la menstruación.

En este momento, la hipófisis estimula ligeramente la producción de la hormona foliculoestimulante. El ligero aumento de esta hormona (FSH) estimula el desarrollo de 3 a 30 folículos de los ovarios (cada folículo contiene un óvulo).

Posteriormente, pero aún en esta fase, la concentración de hormona foliculoestimulante va disminuyendo y solo un folículo, llamado folículo dominante, sigue su desarrollo.

En este momento el ovario estimula la producción de estrógenos y los demás foliculos (no dominantes) se descomponen. Este aumento de estrógenos estimula la producción de la hormona luteinizante (LH) y prepara el útero para la siguiente fase.

El final de esta fase viene dado por un aumento muy significativo en los niveles de la hormona luteinizante (en los gráficos se puede ver el pico), que culminará con la liberación del óvulo y marca el inicio de la siguiente fase.

Fase Ovulatoria

  • Corresponde, en media, al día 14° del ciclo;
  • Hay un pico en los niveles de las hormonas LH y FSH;
  • Aumentan los niveles de estrógenos;
  • Empiezan a aumentar los niveles de progesterona.

La fase ovulatoria es la fase de liberación del óvulo y comienza con un pico en los niveles de las hormonas luteinizante y foliculoestimulante (aunque esta última aumenta en menor grado, es posible ver el pico en el gráfico).

La hormona luteinizante estimula el folículo dominante que se acerca a la superficie del ovario y da inicio al proceso de liberación del óvulo (ovulación), que suele ocurrir entre 16 y 32 horas después del inicio de su elevación.

La función del aumento de la hormona foliculoestimulante aún no se conoce por completo, pero se sabe que está relacionada con la fertilidad, regulando la maduración de los óvulos durante la edad fértil (y en los hombres regula la producción de espermatozoides).

En este momento, los niveles de estrógeno siguen aumentando hasta alcanzar su punto máximo, estimulando la producción de LH y dando lugar a la ovulación al 14° día del ciclo, en media.

Ahora empieza a elevarse el nivel de progesterona.

Aproximadamente 10 a 12 horas después del aumento de la LH termina la fase ovulatoria, pudiendo el óvulo ser fertilizado hasta unas 12 horas después de la ovulación.

Algunas mujeres sienten un leve dolor en uno de los lados de la región inferior del abdomen en el momento de la ovulación, Este dolor, conocido como “mittelschmerz” o dolor pélvico intermenstrual, puede durar de unos minutos a algunas horas y puede no estar presente en todos los ciclos. El dolor pélvico intermenstrual suele aparecer en el mismo lado del ovario que libera el óvulo (que se produce de forma aleatoria y no alternada), precediendo o siguiendo la ruptura del folículo, pero se desconoce su causa.

Esta fase tiene bastante importancia en algunas culturas orientales ya que intentan predecir el sexo del bebe teniendo en cuenta el momento en que se dio el encuentro sexual dentro de esta fase (algún día me animaré y escribiré sobre predecir el sexo del bebe).

Fase Lútea

  • Va desde el día 15 al día 28;
  • Los niveles de LH y FSH descienden;
  • Altas concentraciones de estrógenos y, principalmente, progesterona.

Esta fase empieza con la liberación del óvulo y termina con el primer día de sangrado.

Durante la fase lútea descienden las concentraciones de las hormonas luteinizante y foliculoestimulante.

El folículo roto se cierra después de liberar el óvulo y forma el cuerpo lúteo, que produce progesterona.

Durante la mayor parte de esta fase, la concentración de estrógenos es alta aunque el nivel de progesterona es superior.

La función de la progesterona es preparar el útero para la llegada de un posible embrión, llevando a una acumulación de líquidos y nutrientes y espesando la mucosidad en el cuello uterino, entre otras acciones.

Además de la progesterona, los estrógenos también estimulan el mayor engrosamiento del endometrio, que se prepara para una posible fertilización. Además, estas dos hormonas provocan la dilatación de los conductos galactóforos de las mamas, haciendo que aumenten de tamaño y estén más sensibles.

Si el óvulo no se fertiliza o no se implanta, el cuerpo lúteo degenera y deja de producir progesterona, el nivel de estrógenos disminuye, se descomponen y desprenden las capas superiores del revestimiento, y sobreviene la menstruación (el inicio de un nuevo ciclo menstrual) 14 días después del inicio de esta etapa.

Justo antes de entrar en la fase folicular, hay la fase lútea tardía, también conocida por la fase premenstrual.

En el caso de que exista fecundación e implantación, el organismo empezará a producir Gonadotropina coriónica humana (hCG), una hormona que mantiene la estimulación de producción de estrógeno y progesterona para mantener el revestimiento del útero hasta la formación de la placenta.

Todos estos cambios que se realizan en nuestro organismo, pueden ser sentidos de diversas formas en varios aspectos de nuestra vida. No solo en lo que se refiere a la retención hídrica o al aumento de la sensibilidad de la mama, sino que también en las preferencias alimentarias e incluso al estado anímico.

Es un ciclo femenino que durante mucho tiempo ha sido considerado tema sucio y tabú. Sin embargo, es parte de nuestra vida durante toda nuestra etapa fértil y debería ser incluido como parte de la educación desde los primeros años de vida.

Todavía hoy veo a muchas niñas que no saben como ponerse una compresa (ya no diremos de un tampón o una copa menstrual). Es cierto que lo aprenderán cuando llegue el momento, pero seguramente lo harán escondidas y sin el apoyo de una mujer, de preferencia su madre o cuidadora, que le guie en el camino de la normalidad.

En otras culturas, se realizan ceremonias (la ceremonia del amanecer) donde se celebra el paso de la infancia a la adolescencia con la primera menstruación. En esta ceremonia, aparte de revelarle los secretos de la sexualidad femenina, les enseñan que la menstruación es un don que las conecta a la Madre Tierra.

¡Ser mujer es un privilegio que tenemos y no lo debemos olvidar!

Los beneficios de las Castañas

  • Castaña

Nombre científico: Castanea sativa

Fruto del otoño, su aroma me lleva a las calles de Lisboa donde mi abuelo me compraba media docena al vendedor del puesto de castañas asadas que vendía cada año en la misma esquina de una de las calles del centro.
Comer las castañas asadas tenía su rutina que empezaba por calentar las manos, con los ojos llenos de felicidad y la boca ansiosa por ese primer bocado. Luego, cogía la primera castaña y la abría por la mitad (siempre verificaba que no tenía gusanos). Las manos se quedaban negras (y la ropa también) y caminábamos compartiendo castañas y momentos únicos.
Dulces y sabrosos recuerdos de Otoño que me han aportado muchos beneficios (también emocionalmente, aunque no es de lo que hablaré).

En la Edad Media era un alimento importante para los más humildes, con la que también hacían el pan. Fue con la llegada de la patata y el maíz que la castaña quedó relegada a un papel secundario en la alimentación. Y sin embargo aún se encuentran personas que sustituyen la patata por castañas en varias recetas (una vez más vuelvo a mi infancia, esta vez a la cocina de mi abuela, donde la castaña sustituía la patata en el pollo al horno).

A principios de noviembre se celebra la fiesta del Gran Fuego (el Magosto). Esta fiesta tiene sus orígenes en las reuniones nocturnas de los celtas en el bosque junto a una hoguera, festejo que adaptamos y en que, actualmente, es tradición comer castañas asadas y beber vino dulce en compañía de amigos y familiares.

Existen tres grandes especies de castaños: europeos, chinos y americanos.
En España crecen más de 100 subespecies de castaños, la mayoría en Extremadura, Andalucía y Galicia.

Pero hablemos de sus propiedades.

Los beneficios de la castaña

Aunque se considera un fruto seco, su composición nutricional se asemeja bastante a la de los cereales.

Aporta hidratos de carbono complejos, de asimilación lenta, en su mayor parte almidones, que le confiere un índice glucémico medio. Aliado a su contenido en fibra, permite un aumento sostenido del nivel de glucosa en sangre, con gran utilidad cuando se necesita un aporte de energía continuado y lograr una sensación de saciedad. Aunque esta propiedad es bastante interesante en rutinas de pérdida de peso y dentro de la dieta mediterránea, es aconsejable precaución en casos de obesidad o en personas diabéticas, a las que se recomienda moderación para evitar una hiperglucemia.

La presencia de fibras insolubles en la castaña confiere el poder saciante pero también ayudan a regular el tránsito intestinal. Además, su acción prebiótica, equilibra la microbiota intestinal.

Gracias a su perfil lipídico (y una vez más a la acción de las fibras), se puede incluir en una dieta cuyo objetivo sea reducir la hipocolesterolemia.

Rica en antioxidantes, es un alimento que ayuda a frenar el envejecimiento (sigues cumpliendo años pero tu piel no lo dirá). Diferentes estudios refieren el ácido elágico como uno de los responsables que evita la destrucción del colágeno y de la inflamación de las células del tejido cutáneo. Y la castaña contiene el ácido elágico además de ácido gálico, procianidinas y catequinas.

Si hablamos de vitaminas, contiene buenas concentraciones de vitamina C (aunque al asar se pierde cerca de 40% de esta vitamina), vitamina A y vitamina E. También contiene minerales, del que destaca el manganeso y el potasio, por lo que aportará beneficios en personas con retención de líquidos.

Estudios recientes refieren la posible utilidad de algunos de sus compuestos en casos de cancer de mama aunque es necesario más estudios para confirmar este efecto.

Es cierto que la castaña tiene propiedades increíbles y se puede incluir en una alimentación adecuada (con moderación, principalmente en casos de diabetes y obesidad, como ya referí anteriormente). No obstante, como todos los alimentos, hay personas que no la digieren del todo bien.

Se pueden evitar molestias evitando consumir las castañas aún verdes por su alto contenido en taninos, causantes del malestar gástrico. Con un poco de paciencia, dejando que la castaña madure, la concentración de taninos disminuye y será un alimento mucho más digestible.

Si antes era alimento de personas humildes, en la actualidad es alimento clave en recetas de los grandes chefs.
Además de la receta típica de castañas asadas, se puede cocinar de formas muy distintas e incluso originales.
Una idea sería escaldarlas unos minutos para pelarlas bien y utilizar en un puré de castaña que acompaña bien un salteado de setas y calabaza (puedes ver sus beneficios en aquí). Para condimentar el puré y facilitar la digestión de la castaña, se puede recurrir a semillas de hinojo, cúrcuma, jengibre o anís.

Recetas típicas con castañas se pueden encontrar en España, siendo la mayoría recetas dulces (flan de castañas, castaña confitada, reinetas del Bierzo rellenas de castañas, mazapán de castañas de Huelva.) pero también el potaje de castañas de las Alpujarras.
En Italia es típica la sopa de castañas.

En muchos herbolarios se encuentran suplementos con castaña de Indias (Aesculus hippocastanum). Aunque presente muchas propiedades beneficiosas, no debemos confundir con la castaña de la que hablamos y que comemos en los fríos días de otoño.

 

Lecturas Recomendadas:

Los beneficios de la Calabaza

  • Calabaza

Nombre científico: Cucurbita spp

La calabaza es el fruto de una planta con más de 800 tipos que se diferencian en formas y tamaños.

Aunque es reconocida en la cocina de muchos países, se ha hecho famosa para los más jóvenes por la tradición americana de decorarlas para Halloween (en realidad, la origen de esta fiesta es mucho más antigua y procedente de Europa. Los pueblos celtas de Irlanda celebraban el final de la época de cosechas y el comienzo de un nuevo año, el 31 de octubre, en un festival conocido como Samhain. Desde la perspectiva de las religiones del mundo antiguo, esta fiesta representaba la muerte y renacimiento de su Dios, al igual que lo hacían los campos y la naturaleza. Durante esta noche, se creía que la puerta entre el mundo de los espíritus y el de los vivos quedaba abierta, por lo que los fantasmas vagaban libremente).

Pero dejemos de lados la fiesta y volvamos a la calabaza.

Casi todo en la calabaza es comestible, desde sus flores amarillas a sus semillas. Su cáscara, aunque comestible, puede ser demasiado dura por lo que, aunque no sea tóxica, no se suele utilizar en cocina.

Su sabor dulce y suave se ve enriquecido con la utilización de hierbas aromáticas o queso.
Es conocida por todo el mundo lo que permite encontrar una cantidad importante de recetas, siendo la gran mayoría en forma de purés o sopas cremosas. Un buen ejemplo de un menú bastante interesante con calabaza lo podemos encontrar en Dama Naturaleza, que nos da la receta de una crema de calabaza con jengibre que acompaña a la perfección unas brochetas de pavo.

Este vegetal no suele ser utilizado de forma aislada sino que forma parte de varias recetas, contrastando con sabores más fuertes.
Viajando un poco por Europa, en Itália se preparan raviolis rellenos de calabaza, en Portugal hay varios postres con este vegetal y en Alemania se puede encontrar marinada. Cruda no se suele comer aunque podría se podría incluir en ensaladas.

Sus semillas son horneadas y consumidas tanto de forma aislada como en bolsas junto a otros frutos secos.

Por sus propiedades, la calabaza es un fruto a incluir en regímenes de adelgazamiento gracias a su poder saciante aliado a su bajo aporte calórico. Es rica en agua y fibra, lo que favorece la función intestinal. Es un buen aporte de potasio, conteniendo también magnesio y calcio. Cuánto a vitaminas, es rica en las vitaminas A, C y E.
Como todos los vegetales de color naranja, posee carotenos benéficos en la visión y en la inhibición del desarrollo de desequilibrios prostáticos.

Pero si las propiedades de la calabaza son tan increíbles, más interés tienen sus semillas. Cuando se recogen de calabazas maduras, sus semillas son buenas fuentes de vitaminas (A, C, E, B1, B3 y B9) y de minerales (zinc, hierro, magnesio, potasio, fósforo y calcio), además de carotenoides (luteína y zeazantina, entre otros).

Una opción saludable para tus platos.
Los beneficios de la calabaza.

La composición nutricional de la calabaza va a variar según el tipo de calabaza, teniendo las de verano más agua y las de invierno una mayor concentración de nutrientes. Sin embargo, podemos hacernos una idea en la siguiente tabla (fuente Moreiras et col 2013).

 

Si bien las semillas de calabaza tienen una importancia reconocida en naturopatía para los desequilibrios de próstata,con varios estudios disponibles, sus acciones van mucho más allá.

En 2004, un estudio experimental realizado en los laboratorios de Parasitología y Química de la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann (Perú), evaluó la eficacia de las semillas de calabaza como un antiparasitario intestinal, verificándose que la eficacia antioxiurática de las semillas de Cucurbita máxima, (con dosis de 15 g en 2 tomas diarias y por tres días) alcanzaba los 75%. En otro estudio más reciente, se obtienen resultados similares.

Así, teniendo en cuenta todos los beneficios que su consumo puede aportar, no estaría mal incluir este manjar en nuestro plan de alimentación.
Vale la pena probar nuevas recetas para que su consumo no se vuelva aburrido.

¿Conoces alguna receta especial con calabaza qué quieras compartir?

Enlaces de estudios consultados:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22512478
http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1022-51292004000400004
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27598135
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30344286
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23642948

El Blog Natural Renace

Terminada la parte administrativa/Legal del Blog (por fin pude terminar la política de privacidad de acuerdo con la normativa que entra en vigor mañana), empieza una nueva vida para El Blog Natural.

Desde Enero que estaba medio abandonado por los cambios profesionales que he tenido durante los primeros meses del año (la apertura de mi despacho propio en Pinto necesitó gran parte de mi tiempo y mi energía), llegó el momento de volver a centrarme.

Hay algunos post en el horno, entre ellos la dieta del ciclo menstrual y la dieta antiinflamatoria. Continue reading “El Blog Natural Renace”

Propósitos de Año Nuevo, ¡a por ellos!

Empieza Enero.
Un nuevo mes, un nuevo año y muchas ganas de cumplir con esos objetivos propuestos.

No he visto estadísticas sobre los propósitos más comunes de Año Nuevo, pero basándome en mis años de experiencia puedo intentar adivinarlos y no equivocarme mucho. También puedo decir que una noche como la de Año Nuevo no es la mejor para proponerse grandes cambios (¿en serio vas a empezar el día 1 a levantarte a las 6h de la mañana para hacer deporte?). Continue reading “Propósitos de Año Nuevo, ¡a por ellos!”

Qi Gong y sus beneficios: infancia, embarazo, tercera edad, presión arterial

Qi Gong (o Chi Kung) es un complejo Sistema oriental de manutención de salud, compuesto por técnicas posturales, respiratorias y meditativas que buscan la unión del cuerpo y la mente en un equilibrio harmonioso. Su práctica no está limitada al plano de salud sino que también se puede clasificar como un arte marcial o espiritual. Continue reading “Qi Gong y sus beneficios: infancia, embarazo, tercera edad, presión arterial”

Hernia discal, ciática y Osteopatía

Hoy he decidido traer el tema de las hernias discales pues es un problema común en la población activa, que causa muchas bajas médicas  (con sus consecuencias) y lleva a muchos pacientes al quirofano.

Además, es una situación donde la osteopatía y otras terapias complementarias pueden ayudar mejorando el bienestar y disminuyendo el dolor.

¿Empezamos?

¿Qué es una hernia discal? Continue reading “Hernia discal, ciática y Osteopatía”